EFE

  • La propuesta cuenta con la simpatía de España.
  • TRIVIAL:

Comisión Europea

El ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, y su homólogo alemán, Olaf Scholz, defendieron este lunes ante el resto de titulares de la eurozona su iniciativa de presupuesto para el área de la moneda única, propuesta que cuenta con la simpatía de España, pero genera dudas en otros países.

"Es una importante adición a nuestras discusiones, que ya comenzaron sobre la base de las propuestas de la . Desde luego, se necesitará más trabajo en el diseño de posibles instrumentos (...) y su articulación con el presupuesto de la Unión Europea", dijo sobre la propuesta el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, tras la reunión en Bruselas.

La propuesta franco-alemana fue presentada y debatida por primera vez durante una cita extraordinaria del Eurogrupo dedicada a finalizar los detalles de la reforma de la eurozona, de modo que el 3 de diciembre los ministros puedan acordar un paquete de medidas que sea validado por los líderes europeos en su última cumbre del año.

París y Berlín plantean crear un instrumento específico para la eurozona dentro del presupuesto comunitario que serviría para reducir las divergencias económicas entre los países, potenciando la inversión, y para estabilizar las economías nacionales en caso de crisis puntuales.

Los impulsores, que no fijan una cuantía para el "presupuesto", quieren que esté en vigor en 2021. Los fondos procederían de contribuciones nacionales y, para beneficiarse, los Estados deberían cumplir las normas europeas.

Tanto Le Maire como Scholz se mostraron optimistas tras el encuentro, pese a reconocer las dudas de algunos colegas. "Ha habido buenos progresos porque nadie ha dicho que esto no se aprobará nunca. Algunos han hecho preguntas, pero creo que hay un camino en el que es probable que al final encontremos una solución que pueda ser apoyada por el resto", dijo el ministro alemán.

También la titular de Economía española, Nadia Calviño, destacó la "acogida favorable" a la propuesta y el "ambiente bastante constructivo para tratar de avanzar", aunque admitió que "no hay unanimidad".

Calviño abogó en la reunión por que entre los mecanismos para estabilizar la economía se incluya la creación de un sistema europeo de protección frente al desempleo, que complemente las medidas a nivel nacional.

La Comisión Europea, por su parte, propuso en mayo crear un fondo con 30.000 millones del presupuesto comunitario para mantener los niveles de inversión pública en tiempos de crisis, así como reforzar su programa de apoyo a reformas estructurales.

Sin embargo, el ministro holandés de Finanzas, Wopke Hoekstra, cuyo país es uno de los más reticentes a una mayor integración económica, cuestionó la propuesta franco-alemana. "La necesidad de tal presupuesto es menos que convincente. No está claro cómo ayudará y por qué iría en interés de los holandeses" afirmó tras la reunión e instó a centrar los esfuerzos en finalizar la unión bancaria y reforzar el poder del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

En estos dos puntos prioritarios de cara a diciembre la reunión permitió lograr progresos, de modo que "entre el 90% y el 95%" del trabajo está finalizado, según el titular de Finanzas alemán.

En cuanto a la reforma del MEDE (el fondo de rescate europeo), los países respaldaron el acuerdo entre esta institución y la Comisión para cooperar en la vigilancia económica de los países cuando el MEDE gane competencias en este ámbito.

Los ministros debatieron, además, el tema de la sostenibilidad de la deuda pública de los países que soliciten rescates en el futuro. Centeno subrayó que "no hay apoyo" para introducir la reestructuración automática de la misma, sino que se estudian métodos para facilitar este proceso, si es necesario.

En este sentido, dijo, hay "amplio respaldo" para introducir en las emisiones de bonos "cláusulas de acción colectiva con cláusulas de agregación simple" (CACs, en jerga financiera), que facilitarían obligar a los inversores privados a asumir pérdidas.

Sobre la unión bancaria, los ministros están de acuerdo en introducir el cortafuegos para el Fondo Único de Resolución antes de 2024 siempre que se hayan reducido lo suficiente los riesgos de la banca, aunque aún deben cerrarse detalles sobre la gobernanza de este mecanismo.

Este se utilizaría como último recurso para garantizar que las resoluciones de bancos a nivel europeo se costean sin dinero del contribuyente.

En este contexto, los ministros confían en acordar en diciembre un "paquete sustancial" de medidas para reforzar la resistencia de la eurozona ante futuras crisis.


Read full article on Economía


Spanish Catalan English French German Italian Portuguese Russian

Radio Online

Videos

Oculto
Mostrar


LOWE USA