ARACELI GUEDE

  • El presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica urge al Gobierno a tomar medidas que ayuden a los fumadores a dejar el tabaco.
  • Políticos y médicos coinciden en la necesidad de avanzar en la creación de nuevos espacios sin humo.
  • FOGONAZO: El fin del mundo.

Carlos A. Jiménez

Casi trece años después de su entrada en vigor y tras pasar cerca de ocho desde que fuera endurecida, la Ley Antitabaco podría estar a punto de incorporar nuevas restricciones. Políticos y médicos apuestan por avanzar en la creación de más espacios sin humo, lista a la que plantean sumar playas, terrazas, centros deportivos o incluso los coches particulares.

Carlos A. Jiménez, presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), es uno de los partidarios de ampliar la relación de lugares en los que se prohiba fumar y pide a las autoridades incrementar las medidas encaminadas a la asistencia sanitaria de los fumadores que quieran abandonar esa adicción.

¿Han dejado detener efecto las medidas antitabaco que entraron en vigor en 2006 y que se endurecieron en 2011?
Todavía lo tienen. Lo que ocurre es que ha habido una relajación en su cumplimiento. Sobre todo de las medidas relativas a no consumir tabaco en lugares donde está prohibido. Lo que le exigimos al Gobierno y a las Consejerías de Sanidad es que extremen la vigilancia para que se cumpla la ley.

¿Es partidario de prohibir el consumo en los coches?
Desde la SEPAR hace tiempo que lo propusimos. No solo por la salud de los acompañantes no fumadores sino también por una cuestión de seguridad vial, ya que fumar hace que se recorra una buena cantidad de metros con despiste. 

¿Generaría polémica?
No tiene por qué. Lo importante es que se explique bien. Cuando se ponen en marcha una ley que regula el tabaco lo importante es que los usuarios sepan que cumplir la ley es beneficioso para su salud y para la seguridad vial.

¿Y en espacios como playas, terrazas, centros deportivos…?
También estamos a favor. Cuando el Fútbol Club Barcelona prohibió fumar en su estadio lo aplaudimos porque es una medida que va encaminada a reducir el consumo.

¿Qué otras medidas serían necesarias?
Son fundamentales no solo medidas restrictivas sino también que ayuden al fumador a dejar de fumar. En los últimos años no se están poniendo en marcha y urgimos al Gobierno a que tome ese tipo de iniciativas. Hablamos por ejemplo de la creación de unidades de tabaquismo en todo el país, en las que poder recibir tratamiento gratuito; medidas encaminadas a la financiación de los tratamientos farmacológicos contra el tabaquismo y también formación para que los profesionales sanitarios sepan dar la mejor asistencia a los fumadores que acudan a sus consultas. Son las medidas que hay que tomar de manera más urgente. 

¿Cuál es el porcentaje de españoles que fuma y cómo ha evolucionado esa cifra?
En torno al 24% de los españoles que tienen más de quince años fuma. Si comparamos esta cifra, que es de 2018, con las anteriores, vemos que ha habido un descenso pero también es cierto que en los últimos siete u ocho años se ha estabilizado. Esto es debido a que en este momento gran parte de los fumadores tienen un alto grado de dependencia. Cuando hacen un intento serio de dejar de fumar, si no reciben ayuda, fracasan y se van a frustran. Por eso es muy importante que reciban la asistencia sanitaria adecuada.

¿Cuántos tienen éxito a la hora de dejarlo?
Cuando un fumador hace un serio intento de abandonar el tabaco y es ayudado por un profesional sanitario que le prescribe un tratamiento adecuado y que le hace un seguimiento, dándole el apoyo psicológico necesario para conseguirlo, las probabilidades de éxito están entre un 35 y un 55%. Si ese mismo intento lo hace sin acompañarlo del tratamiento adecuado, se quedan en el 10%. 

¿Se ha reducido el número de fallecidos?
Todavía no se ha notado un descenso claro. En este momento mueren en España a consecuencia del consumo del tabaco alrededor de 60.000 personas al año, lo que supone más de 1.000 muertes a la semana. Si se sigue reduciendo la tasa de fumadores habrá una disminución de la mortalidad pero no de manera inmediata.

¿Qué opinión le merecen los nuevos derivados, como los cigarrillos electrónicos?
No ayudan a dejar de fumar, no son seguros, y siguen siendo tóxicos. Cuando alguien consume un cigarrillo electrónico introduce en su cuerpo sustancias tóxicas. Es verdad que en menos cantidad que las que introduce cuando consume un cigarrillo normal, pero en cantidad suficiente como para producir graves enfermedades, como cáncer o infecciones pulmonares.

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