DIEGO G. MORENO

  • Un 4,3% de los parados en el primer trimestre de 2018 cambió de residencia en el último año, según el INE.
  • "He preferido ganar menos por ahora para ser mejor profesional", asegura Sergio, que se acaba de mudar a Madrid.

Macarena

Ante la falta de oportunidades, la opción de llenar la maleta y abandonar la residencia habitual en busca de trabajo ha estado presente siempre en nuestro país, marcado tradicionalmente por la emigración.Tras unos años en los que la movilidad había descendido, la Estadística de Movilidad Laboral y Geográfica –publicada hace pocos días por el INE– confirma un cambio de tendencia.

Según el organismo, el 4,3% de las personas sin empleo en el primer trimestre de este año –un total de 163.100 parados– ha cambiado de municipio de residencia en el último año, subiendo tres décimas con respecto a 2017 e igualando las cifras de movilidad de 2012.

Como es natural, los jóvenes –parados y con empleo– se mudan más que los más veteranos. Según los datos, el 6% de los parados de entre 16 y 34 años ha cambiado de residencia en el último año, mientras que solo el 1,6% de los mayores de 55 sin empleo ha querido cambiar de aires.

Por comunidades autónomas, las que más movilidad de parados recogen son La Rioja, Navarra y Cataluña, mientras que los que han registrado menor movimiento (sus ciudadanos en paro no han cambiado de municipio en al menos cinco años) son Extremadura, Andalucía y Murcia.

El INE también destaca que 312.600 trabajadores han cambiado de municipio de residencia dentro de la misma comunidad autónoma en el último años, lo que se conoce como "movilidad intracomunidad". Se da más en la Comunidad de Madrid, Cataluña y Andalucía.

Lo cierto es que muchas veces las empresas ofrecen contratos que implican movilidad. Según un estudio elaborado por Randstad, en España se firmaron más de 2,63 millones de contratos cuyo requisito era trasladarse de provincia. Entre los sectores que registran mayores tasas de movilidad destaca, según la empresa de trabajo temporal, la agricultura, seguido del de la construcción, el sector servicios y la industria.

Sergio: "He preferido ganar menos para ser mejor profesional"

Sergio se muestra "muy contento" por mudarse a Madrid en febrero de este año, aunque confiesa que le dio "un poco de miedo" abandonar el hogar familiar. Nacido en Murcia, este profesional del sector de la industria de 26 años vio que su región se le quedaba pequeña a la hora de mejorar. "Si quieres encontrar un buen trabajo en esto tienes que ir a las zonas potentes a nivel industrial en España, que son Madrid, Barcelona y País Vasco", apunta.

Después de varias entrevistas se decantó por la capital y no puede estar más orgulloso de su decisión: "En Murcia fabricaba componentes para el sector de la alimentación y ahora los hago para el espacio, imagina la mejora". Eso sí, renunció a un mejor sueldo para formarse mejor. "He preferido ganar menos por ahora para adquirir más conocimientos que me sirvan en el futuro", remata.

Macarena: "Algunas empresas desconfían de que hayas viajado"

De familia migrante, Macarena nació en Chile hace 40 años pero vino a España desde muy pequeña. Dedicada al trabajo social en sus diversas ramas, vivió los peores años de la crisis en Guadalajara, donde residía hasta hace unos meses. "En enero volví a Madrid para encontrar un mejor trabajo", relata. Macarena matiza que "no tanto por cuánto gano, sino por qué tipo de trabajo quiero, en Madrid pienso que hay más oportunidades como las que busco".

Valora positivamente el cambio a pesar de que todavía no haya encontrado trabajo. En cuanto a si a las empresas les gusta que haya trabajado en varias regiones, apunta que "algunas lo valoran y otras desconfían". Actualmente, Macarena se encuentra estudiando en Madrid para "ajustar mi perfil laboral a lo que se está demandando".

Carlos: "En mi ciudad es difícil empezar una carrera laboral"

"He vivido en Valladolid casi toda mi vida y allí estudié Física", cuenta Carlos a este periódico. "Mi idea inicial era hacer un doctorado, pero las oportunidades que había en la ciudad eran bastante pobres". La poca oferta laboral hizo que, acabada la carrera, Carlos viajara a Madrid a estudiar un máster en física teórica e intentar buscar trabajo para compatibilizar.

"La mayoría de ofertas que recibí eran para trabajar como becario por un sueldo que apenas me habría dado para vivir en Madrid". Al final, el joven físico se encuentra trabajando en una consultora financiera porque "las becas doctorales en España son muy precarias". Carlos, que también se plantó salir fuera de España a estudiar, cree que "de cara a comenzar una carrera laboral recién salido de la universidad es muy difícil en Valladolid".


Read full article on Economía


Spanish Catalan English French German Italian Portuguese Russian

Radio Online

Videos

Oculto
Mostrar


LOWE USA