20MINUTOS.ES

  • Chema Madoz, Alberto García-Alix, Joan Fontcuberta e Isabel Muñoz participan en esta propuesta del museo.
  • Con esta muestra arrancan las celebraciones del bicentenario de la pinacoteca.

Copa de agua y un clavel, 2018 Pilar Pequeño © Fundación Amigos del Museo del Prado, Madrid, 2018

Pasado y presente. El Museo del Prado arranca las celebraciones de su bicentenario con una exposición que pone la vista atrás desde una perspectiva de presente. Doce fotógrafos en el Museo del Prado une, por obra y gracia de la pinacoteca madrileña, a tres generaciones de creadores españoles que se han inspirado en las obras que atesora pero también en el aura que les rodea, en el edificio e, incluso, en quienes las contemplan.

"Sin el Prado sería difícil de entender la evolución del arte occidental hasta nuestros días, porque siempre ha sido fuente de inspiración para los pintores de todos los tiempos", explicaba el director de la pinacoteca, Miguel Famolir, durante la presentación de la muestra. "El Prado tiene que trabajar con artistas contemporáneos porque son los interlocutores de la sociedad con el museo".

Por su parte, el comisario de la muestra Francisco Calvo Serraller añadía: "Quien dice que solo le gusta el arte contemporáneo o solo el tradicional no conoce el arte en absoluto".

De esta manera, se unen para este singularísimo proyecto -alentado por la Fundación Amigos del Museo del Prado- algunos de los mejores fotógrafos del momento: Pierre Gonnord, Chema Madoz, Alberto García-Alix, Isabel Muñoz, Cristina de Middel, Pilar Pequeño, Javier Campano, Javier Vallhonrat, José Manuel Ballester, Bleda y Rosa, Joan Fontcuberta y Aitor Ortiz.

Cada uno de ellos ha realizado dos fotografías para la ocasión: "Las veinticuatro fotografías que forman la exposición abrirán nuevos caminos por los que adentrarse en las colecciones del Museo y aportarán nuevos puntos de vista y nuevas perspectivas para contemplarlas, además de mostrar que el Prado mantiene su capacidad inspiradora transcurridos dos siglos desde su inauguración", dicen los responsables del Museo.

Cada uno de los autores participantes visitaron el museo durante horas para realizar su proyecto (algunos incluso de noche) e imprimen en sus creaciones su sello de identidad.

Ballester, por ejemplo, especialista en espacios arquitectónicos vacíos contrapone la sala de Las meninas con una vista del Salón de Reinos de la futura ampliación. Bleda y Rosa transforman el museo en una especie de palacio al encuadrar mediante puertas los retratos ecuestres de Carlos V de Tiziano y el cardenal infante Fernando de Austria, de Rubens. Javier Vallhonrat sitúa la cámara a ras del suelo e inserta fragmentos de paisajes del Prado y Joan Fontcuberta fotografía dos fragmentos de la vista panorámica continua de la Galería Central del Museo realizada por Jean Laurent en 1882-1883.

Javier Campano realiza dos bodegones de pescado y caza inspirándose en las perdices de Sánchez Cotán y los besugos de Bartolomé Montalvo; al igual que su compañera Pilar Pequeño que para los suyos toma como referencia las pinturas de Van der Hamen, Meléndez y Zurbarán.

En lo que respecta a retratos, Pierre Gonnord presenta dos imágenes confrontadas: la de una corneja disecada del Museo de Ciencias Naturales y la de un joven visitante del Prado; Cristina de Middel realiza la superposición de retratos de la misma dinastía creando un nuevo personaje de corte abstracto, y García-Alix realiza dobles exposiciones de partes de una misma pintura para crear un nuevo cuadro.

Por su parte, Chema Madoz hace una reflexión poética del museo como contenedor a través de la evocación de sus marcos; Isabel Muñoz sumerge a dos bailarines debajo del agua que recuerdan con sus movimientos las ascensiones de los santos y Aitor Ortiz muestra el espacio prefabricado como contenedor de la obra de arte.

La muestra podrá verse en la Galería baja norte del edificio Villanueva del Prado hasta el próximo 13 de enero.

Spanish Catalan English French German Italian Portuguese Russian

Radio Online

Videos

Oculto
Mostrar


LOWE USA