CLARA PINAR

  • Cs pide a Batet un "requerimiento escrito" a Sánchez si "persiste" en no someterse al control de la Cámara.
  • PSOE y Podemos no sumarán mayoría en la Diputación Permanente y tampoco la suma de PP, Cs y Vox.

Sánchez responde a Casado

Pase lo que pase en la sesión de investidura prevista del 22 al 25 de julio, el Congreso seguirá sin controlar al Gobierno, por lo menos, hasta agosto. Según los plazos del órgano que sustituye al Pleno, la Diputación Permanente, que ha aprobado este jueves la Mesa de la Cámara, su primera reunión con contenido no será hasta el 29 o 30 de junio y sólo entonces los grupos que lo deseen podrían buscar una mayoría para convocar un Pleno extraordinario donde, allí, sí podrían ser llamados a comparecer los miembros del Gobierno.

Apurar a la última semana de julio para que la Diputación Permanente entre en materia realmente pospone unos días más sus trabajos desde la fecha de la constitución de este órgano, el 23 de julio elegida por la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que ya contó con la oposición de PP, Ciudadanos y Unidas Podemos, que la semana pasada coincidieron en pedir que fuera antes.

No será hasta entonces y este jueves fuentes socialistas han justificado que aún tengan que pasar casi dos semanas para poner en marcha el Congreso apuntando a que ahora lo "prioritario" es la investidura de Sánchez. Esta es la contestación que se ha dado en la Mesa a la petición de a Ciudadanos a Batet para que comunique al Gobierno que está "obligado" por ley a someterse al control de la Cámara. Se refería a la sentencia del Tribunal Constitucional de 2016 a una reclamación precisamente del PSOE que obligó al entonces presidente, Mariano Rajoy, a someterse a sesiones de control en el Congreso a pesa de estar el Gobierno en funciones.

"El Gobierno es plenamente consciente de que debe hacerse [el control parlamentario], pero lo lógico es que ahora la prioridad es la investidura, no sería razonable el Pleno teniendo esta prioridad", han señalado fuentes socialistas después de la reunión.

De momento, no hay una fecha fijada para una sesión de control y el vicepresidente del Congreso del partido naranja, Ignacio Prendes, ha pedido a Batet en que si "persiste" esta situación haga un "requerimiento escrito" a Sánchez.

Comparecencia de Grande-Marlaska

De momento, PP y Ciudadanos se han unido en pedir la comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por su "actitud" ante lo sucedido a los políticos de Ciudadanos en el Orgullo. Asímismo, está pendiente que el presidente en funciones, Pedro Sánchez, comparezca para explicar los pormenores del último Consejo Europeo en el que se repartieron los altos cargos de la UE, cuando el todavía ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, fue designado para ser Alto Representante de la Política Exterior de la UE.

Todas estas cuestiones deberán esperar a después de la sesión de investidura que terminará el 25 de julio con la segunda y última votación en el Congreso a Sánchez. Dos días antes, el 23 de julio, se constituirá la Diputación Permanente, que no se reunirá en sesión de trabajo real hasta la semana que viene, 29 o 30 de junio. Sería allí cuando los grupos deberían buscar una mayoría para que se convoque un Pleno extraordinario que, en estas fechas, debería ser como pronto en agosto.

PSOE suma con Podemos, PNV y ERC

La mayoría en la Diputación Permanente se ha determinado este jueves en la Mesa del Congreso, donde se ha acordado que este órgano tenga 68 miembros más su presidenta, Batet, es decir, tres más de los diputados que la formaban la legislatura pasada. La composicón y su reparto entre los grupos podría beneficiar a una mayoría de izquierda si el Grupo Mixto decide dar uno de sus tres representantes a partidos como Compromís o el Partido Regionalista Cántabro, la formación del presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que es el único apoyo externo al PSOE con el que cuenta Sánchez para su investidura.

Según el reparto acordado por la Mesa, PP, Ciudadanos y Vox no tendrían mayoría sin la ayuda de ningún otro grupo, igual que le pasaría a la suma de PSOE y Unidas Podemos.

Así, el PSOE tendrá 24 de los 68 diputados, que en realidad serán 25 sumando a Batet. A Unidas Podemos le corresponden ocho, que s umados eventualmente a los socialistas se quedarían en a un diputado de la la mitad de los miembros de la Diputación Permanente. Tampoco podrían teneruna mayoría suficiente la suma de PP (13 diputados), Ciudadanos (11) y Vox (5).

El resto de miembros son tres diputados para ERC, uno para el PNV y tres para el Grupo Mixto.

El martes de la semana que viene habrá dos nuevas reuniones de la Mesa y de los portavoces de los grupos, que a partir de entonces tendrán 48 horas para elegir a sus representantes de la Diputación Permanente y para cerrar un acuerdo sobre el número de miembros que deberán tener las comisiones parlamentarias, que no se constituirán hasta la última semana de julio y cuyos trabajos no se esperan, como muy pronto, antes de agosto.